domingo, 29 de marzo de 2015

Los Austrias, de la mano de José María Rueda



José María Rueda, nuestro compañero en el voluntariado del Teléfono de la Esperanza, compartió con todos el pasado jueves sus amplios conocimientos de la historia española, los acontecimientos y las actitudes de los personajes clave. Anteriormente había impartido una conferencia sobre el mundo del Reino de Granada. Esta vez nos habló de los diferentes reyes de la dinastía Hagsburgo que gobernaron España en los siglos XVI, XVII y XVIII y que son conocidos como Los Austrias.
Julia Alonso, vicepresidenta del Teléfono de la Esperanza, presentó a José María, destacando su faceta de compañero amable, siempre de buen humor y su amplia cultura que manifiesta en cualquier momento, sin preparación previa y de forma natural. Adelantó la próxima publicación de un libro de José María titulado 'Los días y las horas'.
La primera parte de la conferencia la dedicó a Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico. Fue un monarca nacido y formado en Flandes, que desde el primer momento se topó con el rechazo de los castellanos, especialmente de la burguesía urbana que tuvo que soportar el aumento de impuestos para costear la guerras de la Corona contra Francia. Carlos I financió hasta cinco guerras gracias a las remesas de oro y plata que los colonizadores de América remitían a la metrópoli. Otro gran conflicto al que se enfrentó fue el de la reforma del clero y la teología impulsada por Lutero con el apoyo de los príncipes alemanes. Carlos I esperó infructuosamente hasta 30 años a que la Iglesia Católica celebrara un concilio para aclarar las posiciones. Finalmente decidió sofocar la rebelión. Acabó cediendo territorios y eso afectó a la dinastía, que se dividió en dos. Carlos I abdicó en 1555.


José María Rueda mostró su convencimento de que Felipe II fue un buen rey, un monarca con sentido del Estado y capaz de llevar a cabo una buena gestión. Fue rey de España, Portugal, Nápoles y Sicilia, entre otros territorios, y logró una gran expansión territorial en el Atlántico y Pacífico, alcanzando el apogeo del imperio español. De Felipe III destacó que tuvo que reinar con 16 años e instauró el reinado de los válidos, personajes de confianza que ejercían el poder absoluto delegado por los reyes. El suyo fue el Duque de Lerma, protagonista "del primer pelotazo urbanístico de la historia", en palabras de José María, que recordó la venta de palacios y edificios de la Corona en Valladolid. Le sucedió Felipe IV con su válido Conde Duque de Olivares y la ruina de la nación, que sufrió una grandísima deuda y la devaluación de la moneda. Con la decadencia, llegó también un rey decadente, incapaz incluso de valerse por si mismo. Carlos II vivió víctima de una consanguinidad extrema por los continuos casamientos entre parientes y fue un joven muy débil. No fue capaz de caminar hasta los ocho años y su madre, Mariana de Austria, se ocupó de reinar como regente junto a validos. Logró enderezar la situación económica, pero a la muerte de Carlos II, la monarquía se vio desplazada y España entró en la Guerra de Sucesión que traería a los borbones.
Al final de su amena exposició, José María atendió diversas cuestiones que le planteron los compañeros sobre los reyes y nobles de esa época de Los Austrias.

sábado, 28 de marzo de 2015

CON OTRAS GAFAS / Paso a paso con los crucificados



La Semana Santa es fe, devoción y belleza. Se expresa a través de la religiosidad popular y encuentra su hueco en la cultura como tradición de siglos arraigada. En los últimos años, además, se vive un boom de oficios dedicados al mundo de las cofradías como son bordadores, orfebres, pintores, imagineros, músicos y compositores, muchos de ellos muy jóvenes. La onda expansiva de esta celebración a través de sus procesiones y escenificaciones de la Pasión de Cristo arrastra a españoles y extranjeros que quedan contagiados por el magnetismo de las imágenes, enseres y emociones de las personas que participan. El impacto económico de todo el fenomeno es muy importante, especialmente en Andalucía.
El Senado ha aprobado esta semana, casi por unanimidad, que el Ministerio de Cultura haga las gestiones necesarias para solicitar a la UNESCO que declare patrimonio inmaterial de la Humanidad esta celebración.
Es una buena noticia que tanta gente viva y disfrute de estas celebraciones, pero aún lo es más, la dedicación de las cofradías a la acción social con fidelidad a su ideario cristiano. En Málaga, a causa de la crisis económica, esta actividad se ha acrecentado de forma notable. Un periódico local estima que las 41 hermandades agrupadas en la ciudad contribuyen con alrededor de 720.000 euros anuales a financiar un comedor social propio, residencias de ancianos, conventos que a su vez distribuyen ayudas, becas para estudiantes y hasta servicios básicos como el pago de la luz o los libros de texto de niños de familias en exclusión social.
Ahora que las calles se llenan de crucificados de expresión doliente y barroca es bueno recordar que detrás, durante todo el año, 750 familias malagueñas consiguen alimentos básicos a precios reducidos gracias a las 12.000 horas de volutariado de los cofrades de la Fundación Corinto. O que la Fundación Lágrimas, impulsada por Antonio Banderas, aporta importanes ingresos económicos a Cudeca, la ONG dedicada a los cuidados paliativos de los enfermos de cáncer. También a facilitar becas a adolescentes para que puedan estudiar en la Universidad. La misma labor que la popular cofradía de el Cautivo hace cada año con 20 jóvenes. 
Una encomiable aportación material y de AMOR para sostener a tantos hombres, mujeres y niños que caminan por la vida con sus cruces de privaciones económicas, soledad y exclusión social. Un rayo de esperanza para miles de personas.

jueves, 26 de marzo de 2015

10 recomendaciones para ayudar a las víctimas de malos tratos



Superar los malos tratos con todas las secuelas que deja en la persona es el reto de miles de mujeres hoy día. En el post 6 factores para entender los malos tratos y ayudar a superarlos, explicamos el origen de esta violencia de género anuladora de la mujer, las estrategias de dominio y control, los tipos de violencia existentes -que son muchos más de los que se pueda pensar- y el trabajo de intervención y recuperación de las víctimas.
En este artículo vamos a profundizar en las actitudes y respuestas que deben tener los profesionales que intervienen en el proceso de recuperación de las mujeres. Son factores que surgen de la observación y el trabajo con muchas mujeres en crisis que han acudido al Teléfono de la Esperanza. 
Juan Sánchez los expuso de forma sintética y pedagógica en la reciente Jornada de Violencia de Género que celebró el Teléfono de la Esperanza de Granada.

NUNCA:

1. Tratar a la mujer como una víctima indefensa y pasiva, sin habilidades

2. Adoptar una actitud paternalista y protectora con la mujer

3. Mentir sobre soluciones imposibles o inviables

4. Dejar que se vaya sin dejar claro cuáles van a ser los pasos siguientes a dar

5. Desfigurar la dura realidad que se van a encontrar

SIEMPRE:

6. Cuidar que la persona se sienta cómoda, protegida y segura para expresarse

7. Valorar las decisiones que ha tomado hasta el momento

8. Intentar tranquilizar y reducir su malestar, sin minimizar ni quitar importancia a la situación que está viviendo

9. Aceptar y creer lo que nos diga y hacer ver que creemos lo que nos cuenta

10. Mantener una posición clara contra la violencia


sábado, 21 de marzo de 2015

CON OTRAS GAFAS / El hombre que elige sus límites


Ejemplos de superación personal
Pablo Pineda en una intervención en La 2. Foto: www.rtve.es

Mr. Google me ha regalado la buena noticia de este sábado. No ha habido búsqueda, rastreo, comparaciones o dudas como otras veces. He tecleado 'solidaridad El Mundo' para ver que me devolvían los resultados de búsqueda y ahí, en cuarta posición, estaba la buena nueva para poder hacer una reflexión en positivo. Pablo Pineda, la cara más conocida del síndrome de Down en España y, probablemente, uno de las personas de este colectivo más integradas de Europa, me miraba con un letrero en el que se podía leer "Estoy orgulloso de lo que soy". 
Tuve la suerte de conocer a Pablo Pineda en el piso familiar donde vivía con sus padres. Se percibía un ambiente acogedor, cálido y a unos padres en un discreto segundo plano, apenas abandonado para apoyar a su hijo en algunas cuestiones. A lo largo de una apasionante entrevista conocí sus luchas por estar en la escuela pública y el instituto y sus primeros pasos en la Universidad, donde inicialmente estudio Magisterio. Pablo fue muy sincero transmitiendo las incomodidades que le creaban algunos padres de niños Down demandantes de un asistencialismo fácil y su melancolía con las mujeres, que siempre lo tomaban como un amigo excelente, pero ninguna se atrevía a ir más allá. 
Su siguiente conquista en el camino de la superación personal fue iniciar la carrera de Psicopedagogía. Luego el cine se fijó en él, protagonizó la película 'Yo, también' y ganó la Concha de Plata al mejor actor del Festival de San Sebastián.
Este sábado se ha celebrado el Día Mundial del Síndrome de Down y el diario 'El Mundo' ha pedido a Pineda que explique en que consiste su última aventura en la lucha por ganar calidad de vida para los iguales. Consiste en dar charlas a empresas sobre las ventajas de contratar a una persona con estas características en colaboración con la Fundación Adecco.

¿Qué puede ofrecer una persona con síndrome de Down a una empresa para que lo contraten?

viernes, 20 de marzo de 2015

Fernando del Valle: 'El teléfono me ha aportado salud emocional y amistades'


Fernando del Valle en el Teléfono de la Esperanza 

Fernando del Valle, un veterano voluntario del Teléfono de la Esperanza, ha sido homenajeado por el Consejo de Centro de Málaga hace unas semanas después de muchos años de servicio constante e incansable a la organización. Inició su colaboración cuando se prejubiló y ahora -de alguna manera- se 'jubila' de su trabajo diario en el área de administración del teléfono, al que siempre lleva en el corazón.
Fernando es ingeniero y desarrolló su intensa vida profesional en la empresa pública Renfe, donde dirigió talleres de transformación de vehículos y fue jefe de aprovisionamiento dirigiendo a equipos de 800 y 1.200 personas. Ha estado destinado en Madrid, Valladolid, Valencia y Málaga, donde dirigió el taller de 'Los Prados' del que salieron muchos de los vehículos para el AVE que circulan por España.

¿Cómo te decidiste a colaborar con el Teléfono de la Esperanza?
Empecé a colaborar en el Teléfono de la Esperanza en 2001 después de descubrirlo en la Feria del Voluntariado de Málaga. Nos paramos a conocer el stand del teléfono. Mabel, mi mujer, habló con la orientadora Mari Carmen Orellana y se interesó mucho por colaborar. Mabel hizo los cursos para prepararse como agente de ayuda en Sevilla y luego los hice yo.

¿Hiciste turnos de orientador?
Mabel comenzó a hacer turnos de atención a las personas en crisis. Yo hice el curso 'Educadores Hoy' como alumno y luego colaboré como formador. Fue en la etapa en la que Jesús García Toribio era presidente del teléfono en Málaga y fuimos a impartirlo a Riogordo, Benalmádena y Álora. No llegué a coger el teléfono. Julia Alonso me pidió ayuda para aliviarle de la carga de trabajo en la administración de la asociación, me acogí a un ERE en Renfe y empecé a prestar servicio de voluntario en temas administrativos. 

¿En que ha consistido tu labor administrativa? Me centré en la gestión de las subvenciones y logramos multiplicar los recursos por tres. Se alcanzó a cubrir el 80% del presupuesto. Poco a poco las exigencias en el control de las subvenciones fueron mayores y me exigieron una dedicación de mayor de tiempo. Muchas veces hubo que reformular proyectos en cortos plazos de tiempo y tuve una gran dedicación en horas que era imcompatible con la vida familiar. En esa etapa, gestionábamos y recibíamos subvenciones de diferentes departamentos de la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Málaga. También hicimos diferentes actos, como una subasta de obras de arte en el Ateneo y fui coordinador en los cursos de 'Conocimiento de sí Mismo'. 

¿Qué ha aportado el Teléfono de la Esperanza a tu vida? Era un trabajo muy gris, pero me ha aportado satisfaciones personales, buenas amistades y relaciones con otros voluntarios con los que, incluso, hemos ido de viaje juntos. También adquirí formación en salud emocional que me vino muy bien en el momento del ERE debido a la incertidumbre sobre mi futuro. Eso me ayudó a no hundirme anímicamente y a salir adelante. Yo le he hablado a mucha gente del beneficio de hacer nuestros cursos y han venido a hacerlos al Teléfono de la Esperanza.